Si te estás preguntando qué tiene que ver una cosa con la otra, sigue leyendo. El encargado de que esto suceda, o no, es tu suelo pélvico.

De manera muy resumida, es una estructura muscular que tapiza el suelo de la pelvis. No vamos a centrarnos en detalles anatómicos, sino en cómo fortalecerlo. Y ¿cómo puedes hacerlo? De manera muy sencilla, con la inestimable ayuda de las bolas chinas.

¿QUE SON?

Aunque existen muchos mitos acerca de las bolas chinas, su finalidad es ser una herramienta para el fortalecimiento del suelo pélvico, aunque luego puedas darle los usos que quieras.

Son dos bolas (normalmente de silicona médica) unidas entre sí. Tienen un pequeño peso dentro de cada una de ellas, el cual vibra cuando nos movemos con ellas en nuestro interior, lo que en algunas ocasiones puede resultar excitante.

Puedes encontrar de diferentes pesos, colores, formas, y materiales, así como solo una bola.

¿PARA QUE SIRVEN?

¿Alguna vez has estornudado y se te ha escapado un poco de orina? Este es uno de los primeros síntomas de estar perdiendo tono muscular. Cuando disminuye, este puede generar incontinencia, molestias, dolor o sequedad vaginal.
La finalidad de las bolas chinas es aumentar y fortalecer el tono muscular, o suelo pélvico, impidiendo que esto suceda. Además, el entrenamiento de estos músculos vaginales o pubococígeos, hará que tengas orgasmos más placenteros ya que al fortalecer tus músculos aumentarás la sensibilidad de tu vagina. Lo que hará, que si practicas el coito, puedas controlar la presión sobre el pene, obteniendo así mayor sensibilidad.

¿COMO SE USAN?

Es muy sencillo, con ayuda de un lubricante a base de agua, introduces en la vagina las bolas chinas como si fueran un tampón. Cuando te levantes, estas tenderán a caer por efecto de la gravedad, y de forma refleja, tu suelo pélvico frenará su caída con la contracción. Si las puedes retener sin problemas estando de pie, haz tu vida con ellas puestas durante no más de 15 minutos. Con el entrenamiento, poco a poco, puedes ir ampliando el tiempo hasta un tope de media hora. De esta manera tan sencilla, aumentarás el tono muscular pélvico en menos de tres semanas.

                                      

Si no es tu caso, y no puedes mantenerlas dentro cuando te incorporas, puedes empezar a hacer el entrenamiento tumbada. Una vez introducidas, tira poco a poco de la cuerda de extracción, y a su vez, intenta retenerlas dentro haciendo fuerza con los músculos. Puedes hacer series de contracciones de no más de 5 segundos, seguidas de relajación de unos 10 segundos. No estés más de 5 minutos realizando este ejercicio. Si este ejercicio te es molesto, es recomendable que consultes a una especialista. 

Probablemente, al día siguiente tengas agujetas vaginales, piensa que estás entrenando los músculos. Descansa un par de días, es mejor ser constante que estar mucho tiempo con ellas puestas. 


¡Empieza tu rutina de entrenamiento! 


Si tienes dudas o necesitas que te orientación personalizada, no dudes en consultarnos. 



Biografía y libro recomendadísimo: Mi suelo pélvico. Juncal Alzugaray